Las ganancias noquearon el Canelo-Golovkin II -Sin ceder un ápice ninguna de las partes en el aspecto económico, nuevamente la intransigencia en la mesa de negociación ha echado por tierra el añorado segundo pleito entre el mexicano Saúl Alvarez y el kazajo Gennady Golovkin, previsto en principio para el 5 de mayo y pospuesto por haber dado positivo el azteca a una sustancia prohibida y recibir una suspensión de seis meses de la Comisión Atlética del Estado de Nevada.

Como el castigo del pelirrojo azteca expira en agosto, sus representantes eligieron el 15 de septiembre para que haga la reaparición boxística, teniendo en cuenta que ese día forma parte de los festejos por la conmemoración de la Independencia de México. A todas luces era el momento ideal para que ambos gladiadores se vieran las caras nuevamente. Pero como ocurre en infinidad de negociaciones, ambos bandos se mantuvieron firmes en las exigencias, lo que derivó que las ganancias propinaron un espectaculo KO al añorado enfrentamiento.

Según ha dado a conocer la empresa Golden Boy Promotions, que representa a Canelo, consideraba lógica una repartición de los ingresos de 65-35, apoyados en el criterio de que el astro de Guadalajara es el mayor atractivo, la principal figura que convirtió y convertirá en éxito el llamado “pague-por-ver” e igualmente en la instalación, que tanto en la versión pasada como en la venidera sería la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Pero Tom Loeffler, representante de Golovkin, rechazó esa propuesta, entre otras razones porque el kazajo tiene un bien ganado prestigio, ocupa las primeras posiciones en el ranking de mejor libra por libra del mundo y, encima de ello es el monarca mundial de cuatro organizaciones (Asociación Mundial, Consejo Mundial, Federación Internacional y la menos reconocida Organización Internacional).

Loeffler ha expresado a varios medios, que una “distribución justa” de los ingresos sería el 50-50, argumentando que cuando Alvarez enfrentó y venció unánime al puertorriqueño Miguel “Junito” Cotto, al astro boricua le correspondió por contrato el 55 de las ganancias y esa pelea tuvo alrededor de 400 mil ventas televisivas menos que las obtenidas ante el actual monarca mediano, el 16 de septiembre del pasado año (900 mil Canelo-Cotto, 1,3 millones Canelo-Golovkin).

“Hicimos muchas concesiones en la primera pelea, con un bajo porcentaje de las ganancias para Golovkin”, dijo Loeffler. “Y nosotros creemos que lo justo es una repartición equitativa para cada boxeador. Golovkin es el campeón y como tal debe ser remunerado”.

En respuesta a su contraparte, el empresario Oscar de La Hoya, máxima figura de la compañía Golden Boy Promotions, afirmó que debido a las altas pretensiones del kazajo, buscarán a otro adversario para que combata ante Canelo el 15 de septiembre, entre los que mencionó a los estadounidenses Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs y el gemelo Jermall “El Hombre de Acero” Charlo, así como el inglés Billy Joe “SuperB” Saunders y el irlandés Gary “Spike” O´Sullivan.

“Es claro para nosotros que Golovkin no quiere pelear con Canelo”, dijo De La Hoya a ESPNDeportes. “Es claro por todas las demandas que hicieron, después de que Canelo se hiciera la prueba del cabello, se enrolara en la Agencia Voluntaria Antidopaje, haya tenido que someterse a pruebas aleatorias por parte de la Comisión de Nevada, es claro que Golovkin tiene miedo”.

De La Hoya insistió en que la oferta que le hicieron a Golovkin en la práctica puede significarle un ingreso superior a los $ 20 millones, lo que no ganaría frente a ningún otro adversario, aunque también fuera de la élite de la categoria mediana, incluso si ostentara una corona mundial.

Sin embargo, De La Hoya seguro es consciente que tampoco Canelo logrará cifras de tanta magnitud si elige a otro rival que no sea Golovkin, después de aquel controvertido fallo del pasado año, en el que dos jueces otorgaron boletas alternas, Dave Moretti 115-113 por el campeón, Adalaide Byrd ¿118-110? por el tapatío, en tanto Don Trella repartió los puntos a partes iguales (114-114).

Golovkin y Canelo se necesitan en forma recíproca para conseguir ganancias exorbitantes, como ocurrió en septiembre pasado, cuando el mexicano se embolsó alrededor de $ 25 millones, 20 por bolsa fija y otros $ 5 por televisión y publicidad, mientras Golovkin ganó cerca de $ 15 millones (12 y 3, respectivamente).

Igualmente, el enfrentamiento logró una cifra superior a los $ 27 millones por concepto de taquilla en la T-Mobile Arena, el tercer acumulado más alto de la historia en boletería, detrás de los $ 72 millones del Mayweather-Pacquiao, en 2015 y los $ 55 millones y fracción del Mayweather-McGregor, en 2017.

Quizás con el transcurrir de los días, De La Hoya y Loeffler reflexionen sobre las pérdidas que se derivarían de inclinarse por otros rivales, y tomen posiciones más moderadas, que conduzcan al ansiado Canelo-Golovkin II. Por ahora todo está sumido en un limbo de incertidumbre.
Las ganancias noquearon el Canelo-Golovkin II