La pelea entre Timothy Bradley (27-0, 11 KO) y el cubano Joel Casamayor (38-5-1, 22 KO) el próximo sábado 12 de noviembre parece un chiste de mal gusto. En este momento la diferencia es abismal entre estos dos peleadores. Bradley está invicto y con solo 28 años sube como la espuma en su división, ya es uno de los mejores boxeadores libra por libra del momento.

Casamayor por su parte, con 40 años, está más cerca del retiro que de otra cosa, sus mejores momentos en el boxeo pasaron, hace bastante rato ya.

Para colmo, esta pelea es por el titulo Súper Ligero de la Organización Mundial de Boxeo que está en manos de Bradley. ¿Quién entiende a los que dirigen este deporte? Casamayor no puede a esta altura de su carrera estar discutiendo una faja mundial.

La “Tormenta del Desierto” como se le conoce a Bradley tiene razón cuando dijo “No hay manera alguna  que este tipo pueda ganarme’’y recalcó el californiano “no hay manera”.

Coincido totalmente con Bradley. No hay manera que el zurdo de Guantánamo pueda vencer en este combate. En lo único que el ex campeón cubano aventaja al norteamericano es en su veteranía y en la estatura, ya que mide 5,7 por 5’6 el de California. Esto no es suficiente como para ganar este pleito.

“Nada me preocupa de Casamayor”, continuó diciendo el actual campeón ligero de la OMB. “Estoy listo para brillar, quiero mostrarle al mundo quien realmente es Tim Bradley, voy a ser rápido, explosivo y voy a golpearlo duro”, sentenció el norteamericano.

Para Bradley esto es solo un escalón para buscar una super pelea con Manny Pacquiao.  Casamayor es un relleno en este cartel para que Bradley brille y se destaque. Encima, colocaron la pelea delante de la Pacquiao-Marquez, como para que los entendidos vean la paliza que el estadounidense le dará al caribeño y comience en tentativa una negociación para enfrentar al filipino en caso que el Pacman le gane a Juan Manuel Márquez.

Ahora, eso si, el norteño no puede dejar espacio para la duda y tiene que aplastar al cubano de una manera convincente, pues si no ocurre, su valor puede caer bastante. Casamayor está peleando solamente para ganar un dinero que le permita vivir más cómodo después de su retiro y no creo que a esta altura de su carrera piense realmente que puede regresar exitosamente al cuadrilátero. Su mejor tiempo ya pasó. Lo peor es que puede salir dañado de este combate y este debe ser el último para el ex campeón mundial cubano.

Mi pronóstico es claro: La pelea no pasa del quinto round con Bradley dominándola de punta a punta y ganando por nocaut.

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