cotto vs margarito¿Simpatías? ¿Virtudes? ¿Objetividad?, que elementos anteponer para emitir un vaticinio cuando se avecina el combate entre dos virtuosos del ring como el mexicano Antonio Margarito (38-7-0, 27 KOs) y el boricua Miguel Cotto (36-2-0, 29 KOs el sábado 3 de diciembre en el Madison Square Garden, de Nueva York).

Son dos personalidades diferentes en el cuadrilátero: Margarito, un león que es capaz de sacrificar su vida antes que rendirse, mientras Cotto, más sosegado y analítico, antepone su salud y el futuro de su familia. Margarito demostró su temple ante Pacquiao, cuando a pesar de tener el ojo derecho en pésimas condiciones y sufriendo una fractura orbital por los golpes, no aceptó la sugerencia de sus entrenadores de interrumpir las acciones. Su mente, como la de una fiera herida, solo pensaba en “luchar, luchar …luchar” a pesar de que eran mínimas las posibilidades de triunfo.

Para resolver la lesión, el “Tren Expreso” de Tijuana tuvo que someterse a una intervención quirúrgica y después nuevamente ingresó al quirófano como consecuencia de una afectación por cataratas, que culminó con la insersión de un lente intraocular para mejorarle la visión.

No solo Cotto es su rival. A la expectativa estará la Comisión Médica de Nueva York que interrumpirá el pleito si se produce una herida seria en el pómulo, el ojo o la ceja derechas del púgil azteca, en aras de no cargar con la responsabilidad por una pérdida de la visión como resultado de los golpes.

Y aunque no quiere reconocerlo, Margarito debe estar preocupado por la situación de su ojo y la estrategia que asumirá su adversario de golpear con insistencia la zona afectada. “He entrenado muy fuerte y me siento muy bien”, dijo Margarito. “Creo que es la mejor preparación de mi carrera y en cuanto al ojo mi doctor me ha revisado cada mes y no hay nada de qué preocuparse. Me retiraría del boxeo si supiera que tengo mi ojo en mal estado”.

Cotto también tendrá a su favor la gran mayoría del público en el Madison Square Garden, de Nueva York, donde es prácticamente invencible. “Sé que Cotto recibirá el respaldo del público, pero sobre el ring solo estaremos él y yo”, afirmó “Tony” Margarito. “Es una pelea muy importante para mi carrera y saldré victorioso”.

Aunque el peleador puertorriqueño ha insistido en la ilegalidad de las vendas de Margarito cuando lo venció por nocaut en 11 asaltos el 26 de julio de 2008 en Las Vegas, debe tratar de no observar las imágenes de ese combate en el que la sangre manaba como un río de su rostro, consecuencia de la paliza que recibió.

“Voy a demostrar que su triunfo fue ilegal”, ha repetido hasta el delirio Cotto, quien expondrá la faja superwelter que ganó por nocaut técnico en nueve asaltos a Yuri Foreman en junio de 2010 en el Yankee Stadium.

Margarito es un fajador extraordinario, con una pegada respetable. Cotto también es un tenaz gladiador posee dinamita en sus puños. Pero me inclino por un triunfo del boricua, dada las circunstancias que han afectado la vida del mexicano tras su revés ante Pacquiao.

Desde mi óptica, un resultado diferente sería obra de deficiencias en la preparación de Cotto o de un incorrecto plan táctico, aunque si Margarito pierde debido a sus limitaciones será vendiendo cara su derrota.