Para cualquier campeón recién coronado la primera defensa de título mundial es crucial en su carrera, porque necesita acreditarse como tal y porque no puede arriesgar su cinturón contra un oponente de cuidado.

Sin bien en el boxeo hay tiempos para realizar la defensa obligatoria de título, cuando no se recae en esa hipótesis hay mucha apertura para defender contra rivales que no están clasificados en los rankings y que ni siquiera pertenecen a la misma categoría de peso.

Es triste decir este tipo de decisiones, que son tomadas por los promotores, se han convertido en costumbre al tener el visto bueno de los organismos mundiales, llevándose por delante el derecho que les asiste a los primeros 15 clasificados del escalafón mundial en un peso.

Este sábado 17 de marzo el mochitense Antonio “Tony” DeMarco, monarca universal peso ligero por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), se enfrentará al actual campeón FECOMBOX de peso súper pluma Miguel “Mickey” Román, un tozudo peleador que ya ha combatido en el pasado por campeonatos mundiales.

Román fue puesto como número 15 del mundo en la más reciente clasificación del CMB para justificar reglamentariamente este combate, pero lejos de ayudarlo lo están perjudicando al enfrentarlo contra un boxeador que lo supera en tamaño, alcance y pegada y tal vez fortaleza.

La promoción previa al choque ha sido buena, ambos boxeadores son conocidos en México y siempre que hay un duelo titular entre mexicanos se entiende que habrá espectáculo seguro. Pero en realidad no es una pelea competitiva, porque hay una diferencia de calidad abismal entre ambos boxeadores y porque contrario a DeMarco, Román es muy chico para el peso ligero.

No me gustan las peleas desiguales y tampoco me gusta que un peleador que va como carne de cañón sea promocionado como si estuviera en igualdad ante su rival.

Aunque bueno, es válido que DeMarco tenga una fácil primera defensa y un fácil día de pago luego de su gran demostración ante Linares, en donde capturó el fajín mundial; si en el pasado otros campeones lo han hecho ¿Por qué él no?

Crédito Foto: Stephen Dunn, Getty Images

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