Brandon “Bam Bam” Ríos (29-0-1, 22 KOs) es un hablador empedernido. Vende la imagen de chico rudo cada vez que asiste a una conferencia de prensa y comienza su recital de bravuconadas, poco le importa el auditorio y lo que puedan pensar de él.

Él está consciente de que en sus puños trae dinamita y también presume de condición física envidiable, atributos que le convierten en favorito ante cualquier adversario. Frente al cubano Richard Abril (17-2-1, 8 KOs) no será la excepción.

La noche del sábado 14, Ríos debe salir del Mandalay Bay Resort & Casino de Las Vegas con el título mundial interino de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Aunque, para no faltar a la verdad, tendrá un durísimo rival que está ansioso por ocupar un puesto en la élite del boxeo y no le hará sencilla la faena.

No pretendo ser profeta, pero Bam Bam está en franco ascenso deportivo. Y únicamente la báscula ha podido doblegarlo, haciéndole perder la corona que ahora trata de recuperar. En esta ocasión no tuvo tantas dificultades para hacer el peso establecido de 135 libras, hecho que indudablemente le fortalece psicológicamente.

Su pegada es demoledora (22 de sus 29 victorias han sido por la vía del nocaut); el uppercut y el gancho de izquierda son armas fundamentales, que pudieran sacarlo del atolladero en caso de necesitarlo.

Tampoco hay que olvidar que Abril llega a este encuentro de manera “accidental” – y con elevadas dosis de oportunismo-; para la AMB aún no le correspondía acceder a un pleito de tanta jerarquía. El derecho lo tenía Yuriorkis “El Ciclón de Guántanamo” Gamboa (21-0-0, 16 KOs), quien se negó a combatir por causas que siguen sin ser esclarecidas.

Y es lógica la postura del organismo rector. Un fugaz vistazo al palmarés de ambos para establecer marcadas diferencias. Ríos, a partir de septiembre de 2010, ha enfrentado a los mejores peleadores de la división ligera. Entonces venció a Anthony Peterson para convertirse en retador a la corona de la AMB. La de mañana será su cuarta batalla titular, y en las anteriores presentaciones siempre ha tenido resultados positivos.

En su carrera únicamente Manuel Pérez (17-7-1, 4 KOs) pudo sacarle un polémico empate en 2008. Al año siguiente volvieron a encontrarse sobre el ring y Pérez necesitó de cloroformo para despertar.

En cambio, Abril ha combatido contra adversarios de la media y su pasado amateur no es muy atractivo porque ni siquiera pertenecía a la selección cubana y sus más de 200 victorias no fueron contra hombres ranqueados.

Quizás ahí esté el por qué es un púgil de boxeo enredado y algo sucio, completamente diferente a sus compatriotas que fueron formados respetando la máxima de que el boxeo es el arte de pegar y no recibir.

Los deportes de combate son impredecibles, aún así apuesto por el Bam Bam Ríos. ¿Y usted?

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