Pelea explosiva y de difícil pronóstico sostendrán el mexicano Jhonny González (51-7-0, 45 KOs) y el dominicano Elio “The Kid” Rojas (23-1-0, 14 KOs) este 28 de abril en el Hotel Grand Oasis Resort de Cancún.

Determinar quién terminará con la faja mundial pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) parece tarea de cartománticos y pocos se atreven a lanzarse de bruces. Es lógico. Y es que ambos aspirantes tienen suficientes argumentos para inclinar la balanza a su favor.

A pesar de la difícil selección, otorgo mi voto a González, quien a los 30 años se encuentra en el pináculo de su carrera. Y encontró su mejor boxeo de la mano del entrenador Nacho Beristaín, cuyas enseñanzas le sacaron del lodo en el que estaba sumido tras el nocaut que le propinó el japonés Toshiaki Nishioka (39-4-3, 24 KOs) el 23 de mayo de 2009.

Primero subió a las 126 libras y después se convirtió en un púgil mucho más temible. Tal es así que sus 11 presentaciones entre los plumas han concluido con sus oponentes recibiendo cloroformo para resucitar.

La confianza en sus aptitudes no solo se refleja sobre el ring –hizo tres defensas exitosas-, sino también en su verbo: “Todo lo que me propuse en 2011 lo logré y ahora con esa misma actitud afrontaré este año para continuar como un sólido monarca dispuesto a demostrarlo ante cualquiera”.

No pocos, entre los que me incluyo, le colocamos como el número dos del ranking de los mejores boxeadores libra por libra de la armada mexicana.

Únicamente estaría un escalón por debajo de Juan Manuel Márquez (54-6-1, 39 KOs), pero ligeramente por encima de los muy promocionados Julio César Chávez Jr. (45-0-1, 31 KOs) y Saúl Canelo Álvarez (39-0-1, 29 KOs).

A la potencia de sus puños hay que sumarle su inteligencia para encontrar las brechas de los adversarios, su envidiable forma física, fortalecida al moverse hacia un peso en el cual se siente a sus anchas, y que contará con el apoyo del público.

“Tendré la oportunidad de pelear en mi país y eso me da mucha confianza”, dijo hace unos días. “Él será el que traiga las presiones, pues quiere recuperar algo que ya perdió desde hace mucho. Se va a quedar con las ganas”.

ROJAS UN HUESO DURO DE ROER

Rojas es un estilista que pega y se escurre. No es tan exquisito. Tiene temple y puntería a la hora de desembarcar sus manos, pero es algo descuidado al momento de defender, situación que ante González podría ser fatal.

El “Kid” es un rey herido. Ostenta el engañoso estado de campeón pluma en receso por la dádiva que le otorgó el comité de campeonatos mundiales del CMB debido a que estuvo poco más de un año inactivo por causa de una lesión en la muñeca derecha.

No obstante, sigue siendo monarca hasta que en el ring se diga lo contrario. En julio de 2009 viajó hasta la casa del entonces campeón, el japonés Takahiro Ao (23-2-1, 10 KOs), y le destronó por decisión unánime. Luego realizó una exposición exitosa ante el azteca Guty Espadas Jr. (45-8-0, 28 KOs).

“Siempre he sido un ganador, yo no vengo de tan lejos a perder, vengo a recuperar mi corona aún sea en medio de una guerra, con Dios delante y el trabajo que hemos hecho en equipo, tengo la seguridad de que regresaré airoso”, dijo por la vía telefónica. “Estoy tranquilo, en mi peso y el sábado será Johnny o yo”.

“Le demostraré a González que soy el verdadero campeón de esta división. Para que no queden dudas lo acabaré por nocaut”, aseguró un confiado Rojas que no tiene tanta pegada como González, pero su manera de interpretar el boxeo le ha permitido mantenerse casi imbatido en 24 combates.

¿Por quién apuesta usted?

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