Peter-Quillin1Su nombre es Peter Quilin, un gigante de ébano de los pesos medianos que ha escalado el ring en 26 ocasiones y se mantiene invicto. Detalle a destacar que habla del poder de sus puños es la conquista de veinte de sus triunfos por la vía rápida. Su última aparición ocurrió el pasado sábado en la ciudad balneario de Cancún, México, ante el escocés Craig McEwan (19-2-0,10 KOs), a quien superó en seis asaltos por KO. En esa misma velada el zurdo superwelter James Kirkland derrotó por nocaut técnico, en el sexto episodio, al mexicano Alfredo “El Perro” Angulo.

El prometedor prospecto que nació en la ciudad de Chicago y muy pequeño se fue a vivir a Michigan, ancló definitivamente el año pasado en Los Angeles, justamente en el reconocido gimnasio Wild Card Gym bajo la tutela del experimentado entrenador norteamericano Freddie Roach, pero antes de llegar a allí había puesto su nombre bien en alto en la ciudad de Nueva York, donde realmente inició su carrera como boxeador profesional.

A la impresionante actuación del temido pegador hay que destacar que posee las cualidades necesarias para en poco tiempo establecerse en su división e ir a la conquista de la corona de la división, para lo cual tendrá que cruzar guantes con el mejor hombre de este peso: Sergio Martínez.

A su gran pegada hay que sumar que Peter se mueve muy bien en el ring, con sentido de la distancia, buen manejo de ambas manos, fácil desplazamiento e inteligencia a la hora de buscar a su rival para liquidarlo con combinaciones definitivas.

Kid Chocolate, así se ha dado por llamar en homenaje al campeón mundial cubano de los años 30’,Eligio Sardiñas Montalvo, y quizá por otra razón tan importante como aquélla: su padre es cubano, justamente de la ciudad de Santiago de Cuba.

Por tal razón en su bata aparece a gran tamaño el nombre de Kid Chocolate, y claro su short viste los colores de la bandera cubana y la misma bandera no faltó al comienzo y al final de la batalla en la esquina del gladiador, como prueba de su amor por el país que vio nacer a su padre que él también siente como suyo.

En sus últimas siete salidas al encerado Kid Chocolate ha conseguido nada menos que seis nocauts, constancia absoluta de su empuje en el peso para seguir escalando a la cúspide de una división que cuenta con un buen grupo de púgiles de gran calidad.

No hay dudas, este peso mediano cubano-americano cuenta con buenos ingredientes para hacerse de un lugar en la división, y muy pronto rivalizar con los mejores expedientes en una categoría donde hay que estar bien preparado para hacer el grado.

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