wladimir vitali11112012Una vieja máxima de la sabiduría humana asegura que los hijos se comportan a imágen y semejanza de las épocas en las que les toca vivir, y poco queda del legado de los padres, al menos en la vida práctica.

Los hermanos ucranianos Wladimir y Vitali Klitschko son hijos de una época: la actual.

Y su reinado a dúo en los pesos pesados del boxeo profesional, algo indiscutible, de ninguna manera puede subordinarse a comparaciones basadas en añoranzas del pasado porque, hoy por hoy, nadie es mejor que ellos, nadie les hace siquiera sombra y únicamente romperían ese predominio en binomio si algún día decidieran enfrentarse en una lucha fraticida que siempre han rechazado de plano.

Muchos son los comentarios sobre esta hegemonía de los Klitschko. Que si ¨hay un montón de bultos en los pesos pesados¨, ¨que quién viera a estos ucranianos frente a Mohammed Alí o Mike Tyson: no durarían un round¨… y muchas otras aseveraciones por el estilo. No dejan de ser sugerentes, y hasta con ciertos basamentos reales. Pero de ninguna manera válidas.

Esta es la época de los Klitschko, y punto. No tienen adversarios capaces de llegar a su estatura boxística, por más que a muchos les parezcan mediocres en comparación con otros reyes de los pesos completos que hicieron historia enfrentando a rivales de consideración. Nada de eso es su culpa.

Son los hijos de una época en la cual no surgen mastodontes con destreza, o como mínimo alguna habilidad para encaramarse a un cuadrilátero y ofrecer un espectáculo digno frente a uno de estos gigantes de la Ucrania post-soviética que superan, prácticamente sin problemas, cada obstáculo que intenta poner fin a su reinado en los pesos completos.

Wladimir Klistchko (59-3-0, 50 KO´s), de 36 años, acaba de superar la más reciente prueba el 10 de noviembre de 2012, cuando retuvo sus cetros de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Federación Internacional (FIB) y la Organización Mundial (OMB) tras derrotar por inobjetable veredicto unánime al polaco Mariusz ¨El Vikingo¨ Wash, en la urbe alemana de Hamburgo.

Wash es un gigantón que se dió el lujo de superar la elevadísima estatura del ucraniano (seis pies y siete pulgadas), pero que sobre el ring poco pudo hacer para validar su ventaja en tamaño, y puso fin a la ilusión que su corpachón había alimentado entre quienes quieren ver caer al ¨Martillo de Hierro¨ Klitschko.

Wladimir se apoderó de la corona de la FIB en abril de 2006, el 23 de febrero de 2008 sumó la faja de Super Campeón de la OMB, y el 2 de julio de 2011 se convirtió en campeón unificado de la AMB, la FIB y la OMB. Todos los intentos por poner fin a un reinado tan aplastante resultaron infructuosos.

Al parecer la mayor sombra para su predominio la proyecta el invicto ruso Alexander Povetkin (25-0-0, 17 KO´s), al cual el menor de los hermanos Klitschko rehúye y, a tal efecto, la AMB ha dado un ultimátum a Wladimir para que lo enfrente a más tardar el 27 de febrero de 2013. El gigante de Ucrania pretende ampliar el plazo para el futuro duelo hasta julio de 2013.

Su hermano mayor, Vitali Klitschko (45-2-0, 41 KO´s), a los 41 años es el rey indiscutido del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Esa corona se posó sobre su testa el 11 de octubre de 2008. Hasta la fecha ha resultado inamovible.

La última víctima del mayor miembro de la dinastía propietaria de los pesos pesados fue Manuel Charr, noqueado en el cuarto asalto de una pelea pactada a 12 asaltos el 8 de septiembre de 2012, en la Sala Olympiski de Moscú, la capital de la Federación Rusa.

Con tales antecedentes el único consuelo parecer ser que, al menos, no sean dos los dueños de la máxima categoría de peso en el boxeo profesional. ¿Por qué no se ¨fajan¨ los dos hermanos y definen a un único monarca absoluto? La idea pareció cobrar fuerza en algún momento. Pero los dos Klitschko, a instancias de su progenitora Nadezhda Ulyanovna, prometieron que jamás serían adversarios sobre el ring.

Y de momento se conforman con alentar una gran rivalidad en la cual unas veces gana Wladimir, en otras ocasiones vence Vitali… con un tablero de ajedrez de por medio.

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