Chavez-Jr-workout 120830 004aCriticado y amado con igual intensidad, el mexicano Julio César Chávez nutre a diario los medios de prensa por sus éxitos y fracasos, contradicciones personales, vida licenciosa y hasta por las críticas que ha lanzado a su padre, de idéntico nombre y reconocido como “La Leyenda” del boxeo azteca.

Chávez Jr. perdió por decisión frente al argentino Sergio “Maravilla” Martínez el 15 de septiembre del pasado año y de inmediato el revés quedó en segundo plano, al conocerse que el Junior había dado positivo a marihuana.

Han transcurrido cuatro meses del combate y ahora la Comisión Atlética del estado de Nevada informó que decidirá a finales de febrero una sanción definitiva para Chávez Jr., quien estuvo representado en la reunión por el abogado Donald Campbell el 9 de enero.

Pero lo más curioso es que la Comisión preguntó a Campbell por qué el ex campeón de peso mediano no se había presentado para recibir la sanción correspondiente y Campbell respondió que su cliente no había podido obtener la visa correspondiente para viajar a Estados Unidos.

Como ocurre con todo lo relacionado con Chávez Jr., tampoco en esta ocasión se le exigió a Campbell mostrar los documentos de solicitud y la negativa o demora de las autoridades de inmigración de Estados Unidos.

En consecuencia, el Hijo de la Leyenda está a la espera de una suspensión por parte de la propia Comisión de Nevada, que algunos estiman será muy corta y desde el punto de vista económico tendrá repercusiones significativas en la bolsa de tres millones de dólares que debe recibir por el pleito versus “Maravilla”.

Con idéntica ceguera y complicidad a la del presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) José Sulaimán con los asuntos relacionados con Chávez Jr., el magnate Bob Arum, de la promotora Top Rank, estima que el Junior podrá volver al ring en un corto plazo, debido a que la marihuana no se encuentra entre los drogas prohibidas para mejorar el rendimiento.

Arum y los simpatizantes del púgil azteca ignoran lo obvio: Chávez Jr. tiene un historial de vínculos con sustancias estimulantes y fue suspendido por dar positivo al diurético Furosemida en 2009.

En aquella ocasión Chávez Jr. derrotó a Troy Rowland en el MGM Grand también en la ciudad del pecado en noviembre, pero posteriormente le retiraron el triunfo por dar positivo al diurético. En adición, fue suspendido seis meses por la Comisión Atlética de Nevada y multado con 10.000 dólares.

Más reciente, en enero de 2012, Chávez Jr. fue detenido por conducir en estado de ebriedad en Los Ángeles y al mostrar sus documentos, la policía confirmó que su licencia estaba vencida. Por ambos delitos cumplió tres años de libertad condicional y 30 sesiones bajo el programa “Alcohólicos anónimos”.

Pocos días después, el 4 de febrero, El Junior derrotó por fallo unánime a su compatriota Marco Antonio “Veneno” Rubio en el Alamodome, de San Antonio, Texas, Rubio y su equipo acusaron a la Comisión de Texas por no efectuar los exámenes antidoping, al considerar que Chávez Jr. se comportó de forma extraña durante todo el pleito.

El 16 de junio el Hijo de la Leyenda derrotó por nocaut en el séptimo round a Andy Lee en el Sun Bowl, de El Paso, Texas y tampoco en esa ocasión se efectuaron los reglamentarios controles antidopaje, en una acción nuevamente apañadora a un boxeador con antecedentes dudosos.

En concordancia con el inexplicable respaldo de Sulaimán, el Junior solo recibió una multa de 20.000 dólares por el positivo a marihuana tras el pleito con Martínez, cuando la bolsa del pleito es de tres millones de dólares, más una cifra indeterminada por el pago-por-evento y otros ingresos derivados del enfrentamiento y a los que tienen derecho ambos boxeadores.

El futuro del Junior está en el limbo, pero muchos intereses se mueven a su alrededor para devolverlo al cuadrilátero lo antes posible. Conviene más hacerse de la vista gorda que sancionarlo como corresponde.

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