chavezysulaiman192013Quién tiene padrino se bautiza. Y en el mundo del boxeo nadie está mejor respaldado que el mexicano Julio César Chávez Jr. (46-1-1, 32 KOs), ahijado de José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Recientes declaraciones del directivo sobre el dopaje del Junior en su última pelea no hacen más que confirmar la tesis, manejada por muchos, de que existe claro favoritismo del CMB hacia el retoño de Julio César Chávez Sr., considerado el mejor púgil azteca de todos los tiempos.

“Lo que él hizo al principio fue muy correcto. Dijo 'sí, lo hice. Lo lamento mucho. No lo volveré a hacer. Volveré a ser grande, volveré a ser campeón'”, comentó Sualimán sobre la postura que asumió el peleador al detectarse marihuana en los controles antidoping que se le realizaron después del combate que perdió contra el argentino Sergio “Maravilla” Martínez (50-2-2, 28 KOs) en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.

El septuagenario hizo hincapié en el supuesto arrepentimiento, pero ni siquiera mencionó que su chico había engañado a todos el 15 de septiembre, día de su primera gran prueba de fuego en el pugilismo rentado.

Y luego reconoció, sin el más mínimo recato, que “el Consejo Mundial tenía que castigarlo porque hizo algo malo. Pero su castigo fue leve, 20 mil dólares, cuando él va a ganar más de tres millones de dólares”.

La disertación de cómo defender a un preferido prosiguió en el mismo tono apañador “nosotros nunca dijimos que fuese a tomar un curso de rehabilitación, nos consta que él no es adicto. Ha tenido muchas peleas, muchos exámenes médicos y siempre ha salido limpio. Llegó este error y esta derrota en un momento de su juventud que le puede ayudar si no es tonto”.

La pregunta del millón. Sulaimán habrá olvidado a propósito que en el pleito de Chávez Jr contra Marco Antonio 'Veneno' Rubio, en febrero de 2012, el campamento de éste último le acusó de utilizar sustancias prohibidas. Por esas casualidades de la vida -y que son totalmente “espontáneas”-, el CMB no le exigió las pruebas antidoping a Chávez Jr.

La apología, en vez de acabar, prosiguió: “yo no creo que sea tonto el muchacho, es un buen muchacho, de buenos sentimientos, pero a mucha gente el éxito le llena de humo la cabeza. Esta el momento en que él tiene que limpiarse ese humo de la cabeza. El siempre fue sencillo, amable, sonriente humilde”.

A ese paso, si le dejan, Sulaimán hubiera canonizado a Chávez Jr.

La guinda del pastel llegó cuando se le interrogó sobre una posible revancha entre su ahijado y Maravilla. “Esa pelea revancha es necesaria. La necesitan los dos. Martínez porque quedó mal con ese salvaje golpe que le dieron. Lo tumbaron y quedó noqueado de pie”. Evidentemente Sulaimán padece de amnesia porque durante 11 rounds Maravilla le dió una golpiza descomunal al Junior y no creo que tenga nada que probar.

Convenirle la pelea… es cierto. Maravilla si que no es tonto. Todo lo contrario, es un hombre inteligente y sabe que la bolsa en una segunda pelea será mucho mayor que la primera. Además, su rival es un pastel fácil de digerir.

Sulaimán cerró con una frase para la posterirdad, la cual revela una vez más la parcialidad del CMB: “por el otro lado Chávez, que peleó mal y que quiere su título. Esa pelea la quiere el público. Entonces nosotros vamos a seguir ayudando a Chávez”.

Como dicen en las películas hollywoodenses…sin comentarios.

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