sulaiman pikfevrier132013En lugar de querer despejar las dudas, a José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) un asunto tan serio como la acusación de dopaje al mexicano Erik Morales le provoca risa.

“El Terrible” Morales dio positivo a clenbuterol unas horas antes del combate frente al estadounidense Danny “Swift” García, quien le propinó nocaut en el cuarto round el 20 de octubre en Nueva York.

El octogenario dirigente, que defiende a sus coterráneos como si fueran sus hijos, afirmó que la acusación “no tiene fundamento y hasta da risa”, en un intento por desacreditar a la Agencia Anti-Doping de Estados Unidos (USADA) y la Agencia Mundial Anti-Doping (WADA), organismos responsabilizados con los controles a ambos púgiles.

Sulaimán cierra los ojos y se tapa los oídos ante los resultados de los dos chequeos que dieron positivo y hasta el propio Morales aceptó en su cuenta de Twitter, argumentando que tanto el Consejo, como la Asociación Mundial y la Comisión de Nueva York conocían la situación antes del pleito.

El propio Morales insistió en que se trataba de niveles muy bajos de clenbuterol, lo que pudo ser consecuencia de la comida, pues ese medicamento se usa en la ganadería para engordar al ganado y él come carne de res con gran frecuencia.

“El hecho de que se metan con la imagen, la credibilidad y el respeto que debe tener un campeón, que ha sido héroe de México y cuya vida profesional ha sido limpia, no me parece correcto y es una exageración y un abuso de poder”, añadió.

La pregunta que refuta las palabras de Sulaimán “se cae de la mata”: ¿Qué interés podrían tener ambas instituciones, conocidas además por su prestigio y verticalidad, para intentar “echar por tierra” la honestidad de Morales?

Incluso Morales ni siquiera ganó el pleito, lo cual encajaría perfectamente para un supuesto fraude favorable a García.

En su argumentación, Sulaimán insistió que “nosotros seguimos nuestro reglamento y si la Comisión de Boxeo de Nueva York no nos indica ningún positivo, aquí no hay nada”.

De acuerdo con Sulaimán, la Agencia Anti-doping de Estados Unidos sigue las reglas de la Agencia Mundial Anti-doping, pero “no tiene nada que ver con la Comisión de Boxeo de Nueva York y el Consejo Mundial única y exclusivamente se entiende con la Comisión”.

La USADA había sustentado en una nota publicada en el sitio “Boxingscene.com” que encontraron “evidencia suficiente de una violación de las reglas antidoping”.

Además de una posible suspensión de dos años, a Morales le desconocerían los resultados a partir del 3 de octubre, fecha en la que le tomaron la muestra de orina en los Estados Unidos.

Como medida adicional, Morales, de 36 años, no podría representar a ningún equipo nacional en Juegos Olímpicos, Panamericanos o Paralímpicos, aunque en el caso del púgil mexicano esa medida no procede pues se aplica solo a boxeadores del campo amateur.

Si se quiere llegar a la verdad, la acusación requiere una investigación a fondo por parte del Consejo Mundial. Pero Sulaimán toma el camino más fácil: respaldar incondicionalmente a su compatriota Morales e ignorar el resto.

Desde mi punto de vista, no queda bien parado Sulaimán con su posición en este confuso caso del “Terrible” Morales. No es la primera vez que se hace “el de la vista gorda” y parece que tampoco será la última, mientras siga al frente del organismo y haya un mexicano envuelto en situaciones comprometedoras.

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