rigondeaux pikfevrier162013¿Será cierto eso de que el número 13 depara mala suerte? Supersticiones aparte, el año 2013 ha tenido un inicio matizado por las frustraciones para los amantes del deporte de los puños y las 12 cuerdas, con previsibles y deseados duelos que al parecer nunca se harán realidad, suspensiones de peleas por diversos motivos, cancelaciones y posposiciones.

Puede parecer algo lógico en el contexto de este lucrativo deporte-negocio, pero se me antojan demasiadas notas frustrantes para un año que apenas rebasó la mitad de su segundo mes.

Gran impacto generó la noticia sobre la decisión del mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez de no enfrentar por quinta ocasión al filipino Manny Pacquiao, con el propósito de buscar una bronca en los pesos wélter contra el invicto estadounidense de origen hispano Brandon “Bam Bam” Ríos, quien tiene prevista una esperada revancha ante Mike Alvarado, el 30 de marzo de 2013, en el Mandalay Bay Resort, de Las Vegas.

Los criterios están divididos. Unos consideran que “Dinamita” está moralmente obligado a darle una nueva oportunidad a Pacquiao, quien nunca se rehusó a enfrentarlo sucesivamente por tres veces consecutivas, después de una cerrada victoria incial, a la que sucedieron un empate y triunfo muy cerrado también para el tagalo, antes del espectacular nocaut conseguido por el azteca en diciembre de 2012.

Otros, diríase que en igual proporción, apoyan la determinación de Márquez de esquivar a Pacquiao, porque tras su contundente triunfo “el mexicano ya no tiene nada que demostrar, pues queda claro que nunca el filipino pudo vencerle claramente, en tanto que el oriundo del Distrito Federal despejó todas la dudas al poner a dormir a su enconado oponente”.

No es la única nota discordante en el todavía efímero 2013. Muchos querían ver una pelea entre el mexicano Abner Mares y el filipino Nonito Donaire por la supremacía absoluta de los Super Gallos. Olvídense de ese pleito. Mares renuncia a su faja del Consejo Mundial (CMB) y se va a los pesos Pluma, ante la imposibilidad de concretar, por disímiles razones, el esperado duelo con el monarca reconocido por la Organización Mundial (OMB) y la Federación Internacional (FIB).

Más aún. El otro grande de las 122 libras, el cubano Guillermo “El Chacal ” Rigondeaux, coronado bajo los auspicios de la Asociación Mundial (AMB) también pretende el reinado de Donaire y parecía que una pelea entre ambos transcurriría el 13 de abril de 2013… Pero el pugilista de Filipinas aún no ha firmado el contrato, y no parece tener ninguna prisa por hacerlo. En resumen, como se diría en buen cubano: “esto huele a quemao”.

A muchos se les hacía la boca agua pensando en el “banquete” que se darían con la bronca entre el mexicano Daniel Ponce de León y el hasta ahora imbatible puertorriqueño Jayson Velez, el 2 de marzo de 2013 en el Teatro Apolo, de la ciudad de Nueva York. Tampoco habrá pelea. Ponce de León, campeón de peso pluma del CMB tendrá que esperar por otro retador, pues Velez sufrió una lesion en el tobillo que le sacó del camino que conduce hacia el trono que ocupa el hombre de México.

Otro duelo de título mundial se frustró en este inicio de año. El estadounidense Devon Alexander y el británico Kell Brook debían batirse por el reinado welter de la FIB, el 23 de febrero, en Detroit. Alexander se lesionó el brazo derecho durante los entrenamientos, y habrá que posponer la disputa para una fecha posterior.

La AMB había ordenado una disputa obligatoria, entre el 7 de febrero y el 9 de marzo, para determiner la hegemonía absoluta del peso Super Mosca entre el japonés Kohei Kono y el campeón interino, el venezolano Liborio Solís. El nipón asegura que está lesionado y no puede combatir en el término establecido, en tanto que la AMB reclama la documentación reglamentaria que certifique la afección que sufre el representante del Lejano Oriente.

Otro encontronazo de alto voltaje debió poner frente a frente el 9 de febrero de 2013 a dos estadounidenses, el invicto campeón superligero Danny “Swift” García y el veterano Zab “Super” Judah. Otra vez el destino se burló de los aficionados al viril deporte, pues “Swift” padece una dolencia en un costado y no podrá cumplir el contrato por prescripción facultativa. Al menos quedó acordado que esta lucha se concrete el 27 de abril.

Lo curioso es que no sólo las inoportunas lesiones han impedido peleas importantes en este aún incipiente 2013.

La no menos esperada revancha de la categoría Super Welter entre el cubano Erislandy Lara y el estadounidense de origen armenio Vanes Martirosyan no va a celebrarse. Vanes y Lara tenían el propósito de determinar cuál de ellos se bate con el mexicano Saúl “El Canelo” Alvarez, dueño del fajín Super Welter del CMB, quien sigue esquivando, al parecer por puro azar, el empuje de estos dos furibundos retadores.

El campamento de Martirosyan no aceptó la fecha estipulada del 1 de marzo de 2013 para una pelea revancha, por estimar que “existe muy poco tiempo para (el armenio-estadounidense) alcanzar una forma óptima para el combate”. El CMB dijo que no habrá más oportunidades, y basa su decisión en otras negativas previas de los representantes del citado candidato a retador.

Lara y Martirosyan empataron el 10 de noviembre de 2012 en Las Vegas, tras un accidental cabezazo que abrió una profunda herida en una de las cejas del segundo, y obligó a recurrir al voto de los oficiales antes de que concluyeran los 12 asaltos conveniados.

Inesperada resultó le decisión del cubano Luis Franco de rechazar una pelea por el cetro mundial de peso Pluma de la FIB, el 8 de marzo, en Conecticut, vs el campeón, el australiano Billy Dib.

No hay lesiones en este caso. Aquí prima el interés del antillano de conseguir un contrato acorde, según su punto de vista, para batirse por un título del mundo. Franco afirma que un duelo de esa índole merece como mínimo una bolsa de 50 mil dólares. El debe pelear por apenas el 40 por ciento de esa cifra, en términos contractuales, sin incluir otros descuentos que dejarían el pago final en unos 10 mil dólares.

Así transcurre este inicio de 2013. Como puede verse, plagado de frustraciones para quienes desean apreciar en todo su potencial el fuego intenso del boxeo profesional.

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