MijaresTerrazas pikabril192013El boxeo profesional tiene la capacidad de sorprenderme cada amanecer. Y confieso que no comprendo como los mexicanos Cristian 'Diamante' Mijares (47-6-2, 22 KOs) y Víctor 'Vikingo' Terrazas (32-2-1, 18 KOs) han declarado a los cuatro vientos que no les interesa unificar el título súper gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) con el cubano Guillermo 'El Chacal' Rigondeaux (12-0-0, 8 KOs), dueño de los cetros de la Asociación y la Organización Mundial de Boxeo (AMB y OMB).

Ellos dicen que no es miedo. Pero estimado lector, ¿qué otra causa podría ser?

“Es cosa de los promotores, pero si se pudiera evitar, mejor”, declaró Terrazas, que simplemente siguió el guión de su oponente Mijares, cuyas palabras previas de: “no, sin duda que lo evitaría”, le permiten compartir el ridículo, y por consiguiente la cuota toca a menos.

Contrario a otros campeones El Chacal, que acaba de unificar coronas tras derrotar con facilidad al hasta entonces número uno de la división, el filipino Nonito Donaire (31-2-0, 20 KOs), ha reiterado que no teme pelear y aquel que quiera subirse al ring contra él solo tiene que pedirlo.

Pero a Mijares y Terrazas, que este sábado 20 de abril en la Arena México lucharán por el cetro de las 122 libras en la versión del CMB, no les interesa aprovechar la oportunidad y confrontar al hombre que pudiera catapultarlos a la fama, claro, si logran derrotarlo.

Aclaro que tampoco a José 'La Trampa' Sulaimán, rector del CMB, le interesa mucho esa hipotética unificación, pues no es secreto que prefiere que sus campeones tengan sangre azteca. Ya después él se encargara de venderlos como los mejores del mundo, aunque sea un soberano embuste.

El Diamante y el Vikingo (dos sobrenombres que deberían cambiar) indudablemente prefieren conservar el status de segundones y actúan en consecuencia. Ambos coinciden en que el estilo del cubano es sumamente complejo y no deja pelear ni lucir, razón por la cual prefieren hacer carrera sin tener que enfrentar al Chacal.

Sin dudas que ninguno de los dos quiere hacer el ridículo ante un boxeador que los supera en todos los órdenes y que fue capaz de exteriorizar todos los defectos de Donaire, ganador de la distinción de Boxeador del Año en 2012 y considerado por la gran mayoría de los especialistas como uno de los cinco mejores peleadores libra por libra del mundo.

Prefieren conformarse con el título del CMB que dejó vacante su compatriota Abner Mares (25-0-1, 13 KOs), otro que prefirió subir al peso pluma que chocar contra el caribeño por segunda vez, pues en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo (2003) ya había recibido un paliza.

Finalmente el ganador de esta pelea de súper gallos ¿o súper gallinas? será el campeón de mundo más subvalorado e insignificante del planeta y podría enfrentar, el 14 de septiembre, a Vic Darchinyan como respaldo de la megapelea entre el mexicano Juan Manuel Márquez y el estadounidense Timothy Bradley.

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