Comenzaba el 2010 y parecía que por más intentos de intermediarios por hacer coincidir en un mismo ring a Floyd Mayweather y a Manny Pacquiao, esta pelea jamás se realizaría.

Fue entonces que Mayweather tuvo que dejar de darle vueltas a “Sugar” Shane Mosley, un peleador al que estuvo evadiendo por mucho tiempo, y estampó su firma en un contrato para enfrentarlo el 1 de mayo de ese mismo año.

Mosley era el rival más atractivo que el “Money” Mayweather podía encontrar en ese momento. El puertorriqueño Miguel Cotto venía de ser noqueado por el filipino Manny Pacquiao y ningún peleador mexicano o mexicoamericano estaba lo suficientemente posicionado como para generar expectativas en un careo con uno de los mejores del planeta.

“Me di cuenta de que él [Floyd Mayweather] pelea por dinero. Quiere ser el mejor, pero asegurándose de que el cheque esté sobre la mesa. No hubo arreglo con Pacquiao y después de él soy yo quien tiene el cheque más grande, así que por eso aceptó,” respondió Shane Mosley a un cuestionamiento del comentarista de la cadena HBO Max Kellerman.

La pelea se celebró en la MGM Grand Arena de Las Vegas, Nevada, distribuyéndose por televisión a través del sistema Pague-Por-Ver (PPV) por la cantidad de $ 54.95 dólares, por circuito cerrado en varias propiedades de la compañía MGM Mirage y también en salas de cine.

El PPV generó 1.4 millones de compras y con esas cifras Floyd Mayweather obtuvo ganancias personales de alrededor de $ 40 millones de dólares.

En sus siguientes dos combates, que fueron contra Víctor Ortiz y Miguel Cotto, sobrepasó las ganancias obtenidas con Shane Mosley.

A pesar de que se estableció en números el poder de convocatoria de actual “Rey Libra por Libra” del boxeo, las peleas de respaldo que incluyó la empresa Golden Boy Promotions contribuyeron en el éxito en ventas de los tres eventos y curiosamente en los mismos estuvo involucrada la súper estrella mexicana Saúl “Canelo” Álvarez.

En febrero del presente año, Floyd Mayweather estremeció al mundo del boxeo firmando un contrato con la cadena de televisión CBS/Showtime por seis peleas que está supuesto a realizar en un lapso de 30 meses y cuyas ganancias contempladas podrían sobrepasar los 200 millones de dólares.

El primer combate que el moreno de Grand Rapids, Michigan, pactó fue el que se celebró el pasado 4 de mayo en Las Vegas, Nevada, donde derrotó por decisión en doce vueltas al mexicoamericano Robert “El Fantasma” Guerrero.

Una vez más Saúl Álvarez estaba contemplado para formar parte del respaldo del evento, sin embargo prefirió no ser incluido cuando no le fue garantizado un combate contra Mayweather en septiembre del presente año.

El “Canelo” Álvarez estelarizó su propio evento el 14 de abril contra el norteamericano Austin Trout, obteniendo un triunfo que le valió unificar las coronas mundiales súper welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y de paso agenciarse la presea de campeón lineal de la categoría (Cinturón de la revista The Ring).

Aunque incluyeron en el pleito semifinal a Daniel Ponce de León y a Abner Mares, el hueco que dejó el “Canelo” no pudo ser tapado y la respuesta de los fanáticos de origen mexicano no fue la esperada.

Es difícil encontrar a alguien que pueda compararse al peleador tapatío en términos económicos y sin un talismán de ese calibre no hay garantía de éxito si tampoco se tiene en el combate principal a un “Peleador B” que genere expectativas reales.

La salida de Álvarez del Maywetaher-Guerrero se calculó en pérdidas de $ 200 mil compras en el PPV, pero la falta de oficialización del total de números de las compras hacen pensar que el impacto fue mayor. Algunas fuentes comentan que el número final no logró llegar al millón, aunque Showtime, Golden Boy Promotions y Mayweather Promotions insisten en que superaron esa cifra.

El contrato con CBS puso a muchos críticos y aficionados a pensar que Floyd Mayweather administraría sus combates de la misma forma en que lo hizo durante toda su carrera y asumiría los retos más importantes con mucha mesura, pero luego de que no obtuvo la esperada respuesta de los fans, está obligado a enfrentar en cada pelea al mejor pugilista disponible en ese momento.

Un peleador “A” necesariamente tiene que enfrentar a un rival de gran cartel para poder generar un interés legítimo en fanáticos y aficionados ocasionales. Saúl Álvarez era el mejor negocio desde hace nueve meses, pero el “Money” tuvo que fracasar en su debut con Showtime para poder entender que el contrato de treinta meses tendrá que ser ante rivales de primer nivel.

Como lo señaló Shane Mosley, el mejor negocio disponible es el que Mayweather elige, pero en la actualidad, cuando los combates entre los mejores están a la orden del día, el mejor negocio es el reto más grande que se pueda conseguir.

“Treinta meses más de trabajo y habremos terminado,” dijo Floyd semanas antes de su combate contra Guerrero, en alusión a que al finalizar las seis peleas que vendió a CBS/Showtime, se retirará.

Le esperan meses difíciles al “Money” Mayweather y la primera real parada lleva el nombre de Saúl “Canelo” Álvarez.

¿Cree usted que Floyd Mayweather llegue invicto al final de su recorrido?

Crédito foto: Ethan Miller, Getty Images