México.- Hay algo que nunca he logrado entender en el boxeo y por más que me pregunto jamás encuentro una explicación lógica. ¿Para qué los traen de tan lejos si en casa pueden encontrar mejores rivales?

Este sábado el cinco veces campeón mundial en tres diferentes divisiones Fernando “Cochulito” Montiel (49-4-2, 37 nocauts) se enfrentará al filipino Jaderes Padua (8-2-1, 5 nocauts) en Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero, en una pelea tan desnivelada que ni la explotación de la rivalidad México vs. Filipinas podría justificarla.

Hace un par de meses Padua peleó por primera vez en México, lo hizo ante Tomás “Gusano” Rojas y no fue nada competitivo. ¿Cree usted que pueda brindar una pelea digna frente a púgil de gran calidad como Fernando Montiel?

Si usted realiza un juicio con honestidad encontrará que la respuesta es NO.

Hay que sincerarnos en esto, el traer rivales del extranjero solo para añadirle a una cartelera la etiqueta de internacional es algo que dejó de funcionar en México por la simple razón de que se abusó del recurso. Se traían no una, sino dos o tres veces, e incluso cuatro, al mismo boxeador para que engordara los records de los peleadores de la promoción a cargo.

Veíamos sábado a sábado un desfile de pugilistas de naciones como Filipinas, Colombia, Venezuela, Panamá, Argentina, Tailandia, Japón, etc., que solo venían a cobrar el cheque, o como se dice en el argot pugilístico “a chambear”, porque simplemente no representaban competencia.

¿Por qué mejor no enfrentar a Montiel con Tomás Rojas? Esa pelea habría sido más atractiva. Ya hemos visto al “Cochulito” brindando interesantes combates contra mexicanos como Arturo “Rey” Santos, Víctor “Vikingo” Terrazas y Giovanni “Ruso” Caro, ¿Entonces para qué traer a un extranjero de tan mala calidad?

Apenas hace unas semanas vimos la misma situación, con un Hugo Cázares apaleando a un compatriota de Padua, quien se clavó en la lona para no recibir más castigo.

¿Para los traen de tan lejos? El boxeo es un deporte serio señores.