Saul Canelo Alvarez

La juventud (23 años) y el carisma parecen darle alguna ventaja a Saúl “Canelo” Álvarez, a la hora de considerar quién es el boxeador mexicano más popular del momento, aunque a los 40 años e inmerso en el epílogo de su carrera, Juan Manuel “Dinamita” Márquez, puede disputar la designación con su rico historial.

Un tercer candidato a la cima de la popularidad en la actualidad del pugilismo azteca pudiera ser Julio César Chávez Jr., basado en su abolengo, pues no en balde el llamado “Hijo de la Leyenda” se ha aprovechado al máximo de la legendaria hoja de servicios de su progenitor, de igual nombre, para encarrilar su carrera.

“Canelo” Álvarez (43-1-1, 31 KO´s) tiene el sábado 12 de julio una oportunidad única de destacar por encima de todos, al menos por un período inmediato de tiempo, si consigue derrotar al zurdo cubano Erislandy Lara (19-1-2, 12 KOs), en pelea pactada en las 155 libras que puede considerarse un pleito por el reinado en la categoría Súper Welter, a pesar de que no habrá ninguna corona en juego.

En el MGM Grand de Las Vegas, Nevada, los dos pugilistas se estarán disputando –y no es un secreto para nadie– una posición cimera dentro del boxeo profesional en el rango de peso comprendido entre las 150 y las 155 libras.

No obstante el empuje de “Canelo”, por el carisma que le brindan su rostro pecoso, su pelo rojizo y su juventud (lo cual adiciona a su secuela de popularidad a muchas mujeres), en el plano absolutamente boxístico todavía no es posible que sea desplazado de la cúspide Juan Manuel “Dinamita” Márquez (56-7-1, 40 KO´s).

A las puertas del retiro, el veterano de 40 años se ha dado el lujo de ostentar siete fajas mundiales en cuatro divisiones: tres en 126 libras, una en 130, dos en 135, y una en 140. Otro legendario mexicano, Erick “El Terrible” Morales, también conquistó coronas del orbe en cuatro categorías.

El 17 de mayo de 2014, Márquez consolidó su alto nivel de preferencias al superar por votación unánime al estadounidense Mike Alvarado en el Fórum de Inglewood, California, en confrontación que le deparó el vacante Título Internacional de peso Welter avalado por la Organización Mundial (OMB).

Sus cuatro broncas antológicas con el filipino Manny Pacquiao, otra leyenda del boxeo contemporáneo, han contribuido a cimentar la popularidad de “Dinamita”, quien tras dos apretadas derrotas y un empate, puso a dormir al tagalo en diciembre de 2012 y con ello consideró “vengados” los, según su punto de vista, injustos fallos precedentes en sus enfrentamientos con el Pacman.

El “Hijo de la Leyenda”, el Junior Chávez (48-1-1, 32 KO´s) llegó con un gran ímpetu, avalado por la “promesa de los genes”, pues muchos creyeron que el sólo hecho de ser hijo del mítico Julio César Chávez le propiciaba un aval incuestionable para ser considerado otro ícono entre los ensogados.

Pero el tiempo pasó, y ya el vástago del gran Julio César Chávez no es tan joven (28 años), y una vida desordenada y marcada por la drogadicción ha afectado su reputación.

No ha sido más catastrófico su desenvolvimiento en el boxeo profesional, porque sus promotores han sopesado con descarado acierto cada oponente del Junior, pues en cuanto arriesgó frente a un reconocido rival, vio terminado su invicto y se llevó una gran paliza en 11 asaltos ante el argentino Sergio “Maravilla” Martínez.

Sin embargo, un alentador cierre ante “Maravilla”, a quien Chávez Junior puso al borde del nocaut en el round 12, reveló el potencial de guerrero azteca del “Hijo de la Leyenda”, quien aún conserva un notable nivel de aceptación entre sus compatriotas y espera concretar un mega combate que le devuelva al principal foco de atención, ante el hasta ahora imbatible kazajo Gennady Golovkin.

¿Carisma, historial… abolengo? De momento el carisma juvenil del pecoso “Canelo” parece prevalecer y le sitúa en la cima de la popularidad entre los boxeadores mexicanos de la actualidad. Y las lucrativas bolsas que está consiguiendo esta “mina de oro” de México confirman esta apreciación.