Chocolatito k02032015 2642eEn décadas pasadas era normal ver a campeones del mundo protagonizando peleas fuera de título para mantenerse activos. Sobre todo a los pugilistas no nacidos en territorio estadounidense, donde se escenificaban la mayor cantidad de enfrentamientos de título mundial.

Con la proliferación de entes y cinturones mundiales, Estados Unidos perdió su monopolio y las empresas televisivas de diferentes países comenzaron a sacar sus chequeras al comprobar que trasmitir cotejos de campeonato del mundo efectuados en su propio territorio es un negocio bastante lucrativo.

Así fue como promotores alemanes, ingleses, japoneses, tailandeses, argentinos y mexicanos accedieron a presupuestos altos cortesía de la televisión y finalmente pudieron competir con los salarios que se manejan en la unión americana y los pleitos de título mundial que promueven en sus respectivas naciones son cada vez más comunes.

Desafortunadamente para empresarios de países pequeños como Nicaragua, sigue siendo muy costoso montar carteleras con peleas de campeonato y los púgiles que por lo regular ostentan una corona del orbe prefieren combatir fuera de su tierra natal.

Una de las razones por las que mientras son campeones, estos boxeadores no se interesen en protagonizar emparejamientos fuera de título en su tierra es que al hacerlo se arriesgarían a ser cortados o a lesionarse peleando por bolsas muy inferiores a las que ganarían en otros lugares. Por lo que es preferible esperar los meses que sean necesarios con tal de cobrar bien.

Suena lógico, pues si vas a arriesgar el físico, mejor que te paguen bien. Además eres el campeón y no puedes pelear por cualquier bicoca.

Uno de los pocos boxeadores que como los monarcas de antaño combaten continuamente en su tierra es el nicaragüense Román “Chocolatito” González, quien el pasado sábado 28 de febrero en Managua, Nicaragua, noqueó técnicamente en tres rounds al mexicano Valentín “Picoco” León.

González recibió muchas críticas por elegir a un adversario que antes de enfrentarlo acumulaba 28 derrotas y que llegaría a Nicaragua como cordero al matadero. Pero omitieron el riesgo al que se expone un campeón de su envergadura al meterse en peleas de esa clase en las que podría lesionarse.

Aun así este redactor considera que la afición de Nicaragua debería de celebrar acciones como las del “Chocolatito”, porque sacrificó sueldo y puso en juego su integridad física para mantener vivo el interés de sus compatriotas en su carrera y en el boxeo en general.

¿Ya les mencioné los beneficios de pelear constantemente?

A un combatiente con la maquinaria bien aceitada nunca lo agarrarás con fuera de ritmo. Esa fue la clave para que exitosos pugilistas como Julio Cesar Chávez, Roberto Durán y Alexis Argüello alcanzaran la cima en el deporte de las narices chatas y las orejas de coliflor.

Román “Chocolatito” González pertenece a una especie en extinción; Todos esos campeones nacidos en países donde el boxeo no es tan popular deberían de tomar su ejemplo, ya que están desperdiciando un momento fundamental en el que además de que podrían tener mayor actividad arriba del ring, fomentarían el deporte en su nación e impulsarían el desarrollo de la industria del boxeo.

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